Los Nazarenos acompañan a su imagen, haciendo penitencia, mortificándose, y mostrando arrepentimiento por haber pecado · Al procesionar es obligado el silencio y el recogimiento. En el cortejo procesional asumen una especial representatividad los hermanos Nazarenos, personas que acompañan a las imágenes titulares de la Cofradía haciendo penitencia, mortificándose interiormente y mostrando arrepentimiento por haber pecado y la virtud del propósito de enmienda. La Estación de Penitencia comienza en el domicilio, por lo que el Nazareno deberá acudir directamente a la sede canónica donde se adoran las imágenes por el trayecto más corto. Una vez en el templo entregará la papeleta de sitio al Diputado Mayor, que le asignará el orden en la fila que ha de ocupar en todo momento. Si ha de portar alguna insignia o enser, lo recogerá de la Capilla de Insignias, y si no, retirará el cirio o farolillo, situándose en el tramo que le corresponda. Preordenado el séquito en el interior de la Iglesia, ...