E spaña de h oy y de s iempre. Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, más se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmando, como un pulso que golpea las tinieblas, que golpea las tinieblas, y solo morir permanece como la más inmutable razón, vivir es un accidente, un ejercicio de gozo y dolor. Muchas personas de ahora y las que nos precedieron en los misterios de la vida, hicieron de arquitectos de la palabra y aprendices de las obras que trabajaron con otros a España, a España camisa blanca en sus aceros. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo, estamos tocando fondo. Hay demasiados profetas en estrados, profesionales de la libertad, que hacen del trémulo aire bandera, pretexto inútil para respirar. Hoy, víspera de la festividad litúrgica de los excautivos Santos Arcángeles, san Miguel, Gabrie...