Estamos en las vísperas de la Cuaresma y con este periodo litúrgico, tras la Semana de Pasión, nos adentraremos en la Semana Santa y, posteriormente, en la Semana de Pascua de Resurrección. La Semana Santa es patrimonio de todos los que la viven intensamente, lo es al mismo tiempo, de cada uno, mujeres y hombres, en particular. De tal manera es así, que cada cofrade, la siente y la vive a su modo íntimo, personal e intransferible. Este espacio amanuense no es suficiente para adormecernos en un canto ferviente, embriagarse con metáforas de ensueños profundos. A pesar de ello, la Semana Santa tiene cada año una vigencia actualizada a Luz del Evangelio. Generaciones siguen sabiéndose pueblo, a través de catolicismo popular, redimidos por la Bondad y la Misericordia infinitas de Cristo, como lo saben todas aquellas personas que para vivir más intensamente el Misterio de la Salvación, vistieron por primera vez con la túnica nazarena, costal o mantilla de negro lut...