25 años de un suceso luctuoso que la Providencia repuso con creces espirituales JUEVES SANTO, 4 de abril de 1996, y como todos los Jueves Santos, día del Amor fraterno con la institución de la Eucaristía, un festivo día soleado, que se tornaría en la oscura luz. Era habitual, que quienes teníamos responsabilidades cofrades, a primera hora de la mañana, tras haber estado en las recogidas de las Cofradías del Prendimiento y Los Estudiantes, nos encamináramos camino de nuestras iglesias, a nuestras Cofradías penitenciales, donde horas más tarde, realizarían la correspondiente Estación de Penitencia. Nada nos hacía presagiar, ni en los periódicos recién comprados, ni escuchando las noticias a esa hora, pero al llegar, detectábamos que algo ocurría, al visualizar desde la distancia, que quienes se habían adelantado y ya estaban presentes, en vez de estar con las tareas habituales, estaban llorando y otros con rostros apesadumbrados. No nos podíamos creer lo que nos co...