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RECENSIÓN del libro "Tontos de Capirote"....o "tonticos de la teja"

COMO entramos en capítulo cuaresmal del martes de piñata, al menos, sería conveniente hacer una somera lectura de la publicación de "Tontos de Capirote" o tonticos de la teja.

Es un análisis irónico de los tipos y déspotas, que pululan alrededor de la Semana Santa las 40 horas del día y de la noche, no sabiendo hacer otra cosa, debido a la mediocreidad y mezquindad de sus vidas llenas de tibiezas y rescoldos. 

A lo largo de este catálogo literario de maniáticos semanasanteros de irracionalidad evangélica y pastoral, más cercanos al fariseísmo, el lector podrá reconocer actitudes y comportamientos parasitarias de quienes le rodean con escasa sapiencia y nula sabiduría.

En este libro estamos todos retratados, empezando por el autor y el despotismo nada ilustrado, de algunos, que dirigen las Cofradías, que nunca, por su inutilidad mental, formarían parte de una comparsa o murga carnavalesca para imitar a los iscariotes...... 

Nunca nadie hasta ahora había hecho pasar por el laberinto de los espejos a los malos capillitas, mea pilas, tontos con mala intencionalidad, a quienes la mala literatura había dibujado como individuos inmunes, sin mancha, con pasaje directo a la gloria por su escasos sentimientos de fraternidad y solidaridad. 

Por las páginas de Tontos de Capirote, tontos a la carta, fluye ese mundo contradictorio de  unos pocos, no muchos, pero que se hacen notar, de la Semana Santa: los siete capitales nublan el entendimiento para que nazca la tontura, oliendo a incienso a todas horas.

Son aquellos tonticos pancistas, que se sientan en los primeros bancos de la iglesia para poder seguir dando clases de confesionalidad, seudo trabajando sin oposiciones en bienes patrimoniales públicos,  o para controlar quiénes entran o salen de los templos, tipo Celestinas.

Aquellos tonticos sevillanizados, en general, que en su vida han salido de nazarenos, pero que quieren, que todos los demás, sus súbditos, y salvo ellos, salgan en fila, llevando una cruz o un cirio.

Aquellos tontitos que convierten a sus cofradías en santo y seña de su cortijo árido y gris marengo durante todos los días del año.

Aquellos tonticos, que no han sido ni presidente en su propia comunidad de vecinos, y que en la cofradía son capitanes generales con bastón y sable con dominio dictatorial.
Este libro, qué dudo que sean capaces de leerlo debido al alto grado de ignorancia supina, y menos aún este artículo, es un testimonio literario de su época, habiendo sido calificado por Antonio Burgos como "saludable obra, tan llena de gracia y del mejor humor".

Un buen libro para pasar un par de horas pensando en quienes se reflejan en este teatro, tipo opereta, .......antes de llegar al periodo de conversión cuaresmal.........ja, ja, ja, ......


Don Carnal - Doña Cuaresma

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