Nuestra Señora de los Dolores La Soledad Foto: José Juan Mullor |
LA ILUSTRE Hermandad del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de los Dolores ha aprobado en cabildo general la celebración de unos cultos extraordinarios enmarcados en el Año de la Fe y en la conmemoración del 175 aniversario del traslado de sede canónica al convento de Las Claras.
Con estos motivos, el día 13 de septiembre tendrá lugar una Eucaristía a las 20.00 horas en la iglesia parroquial de Santiago Apóstol. Finalizada la misma se realizará el trasladado de la imagen de la Soledad al convento de la Encarnación de la Orden de Santa Clara en el que al día siguiente habrá una adoración eucarística mariana a las 11.00 horas, celebrándose a las 19.00 horas una solemne Eucaristía conmemorativa del 175 aniversario del traslado de la hermandad al convento.
Concluida la ceremonia eucarística, la imagen de Nuestra Señora de los Dolores será trasladada de nuevo a Santiago con el rezo del Santo Rosario en un recorrido que la llevará por las calles Jovellanos, Mariana, Plaza de la Administración Vieja, Beatriz de Silva, Lope de Vega, Vicario Ortega, Plaza Careaga, Emilio Ferrera, Real y Tiendas, entrando al templo en la que se expone al culto público y recibe la veneración de muchas personas devotas.
Estos actos extraordinarios responden al llamamiento realizado por SS el Papa Benedicto XVI "a la celebración de la fe en la liturgia, y dentro de esta de modo especial en la Eucaristía". Nuestra hermandad no ha hecho oídos sordos a este llamamiento, afirma Francisco Javier Morcillo, hermano mayor de la Soledad. "Por eso hemos organizado estos actos siguiendo lo que el mismo Papa nos dicta, que no es otra cosa que recalcar uno de los compromisos de las hermandades como es dar testimonio de nuestra fe y difundirla.
La visita al convento de Las Claras viene marcada por el 175 aniversario del traslado de sede al templo de las Franciscanas Clarisas al producirse en 1837 el cierre de su primigenia y fundacional sede en el templo de Santiago, dictado por las leyes de desamortización de bienes eclesiásticos del ministro Mendizábal. Allí permanecería la hermandad y sus imágenes titulares hasta finales del siglo XIX, cuando tras un intento por parte del Ayuntamiento de derribar el viejo templo de Santiago para usar sus sillares en la fábrica del espigón del puerto y hacer en su lugar una plaza, las autoridades eclesiásticas consiguieron recuperar la propiedad y reabrirlo de nuevo".
La hermandad ultima estos días el museo que albergará su patrimonio, "que ayudará a su conservación, protección y difusión".
José Manuel Quesada
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