LOABLE y plausible sentir de fraternidad cuando en los Pasos de Palio, Virgen, Duelo, Cristo o Misterio, alegóricos o no, llevan en su parte delantera, a nivel superior, en el varal, o, respiradero, una discreta cinta negra en forma estética de crespón, en señal de pésame y condolencia por el fallecimiento en el último año, generalmente, de algún cofrade distinguido o no, del que se tenga constancia fidedigna, notoria y pública del eterno descanso de su alma al Cielo, iuris tantum. En caso contrario, tendría papeletas para ir de forma directa, sin dispensa, al Infierno, hasta que purgue en el Purgatorio los pecados veniales o mortales con indulgencia plenaria. Es importante, el hecho de ser cofrade de cuota y estar al corriente de pago, y que no haya sido un díscolo en la cofradía u ortodoxia eclesial, siempre habrá un crespón pendiente de lucir tras el Sacramento del “adiós”. Es el último recordatorio durante la Estación de Penitencia sin coste alguno para la familia;...